Criado bajo el nombre de "Mohawk" pasó sus primeros años en Florida hasta que en 1992 cambió de propietario. Su destino final fue el hogar de Arica Dzama, en Júpiter (Palm Beach) donde encontró un retiro dorado. Allí se convirtió en un caballo de terapia que trabajaba con personas en momentos emocionalmente complicados.
Para contextualizar lo excepcional de "Mokie" hay que compararlo con el ritmo de vida de un caballo de deporte. Estos animales comienzan a trabajar a partir de los tres o tres años y medio. Es la edad, los 18 años humanos, a la que se les "desbrava" y comienza el entrenamiento. La carrera deportiva se prolonga hasta los diecisiete ó dieciocho años, la jubilación de una persona en torno a los 65. Hay casos que van más allá como los de "Rokfeller de PlevielleBois Margot" de Eduardo Álvarez Aznar o "Delgado", de Beatriz Ferrer-Salat, que se despidió en la Copa del Mundo con 21. La longevidad deportiva no es casual: alimentación premium, suelos con buena amortiguación, tratamientos de fisioterapia, medicina veterinaria de última generación, una gestión responsable de la carga de trabajo.
Los 40 años de "Mokie" son un equivalente a 113-115 años, un registro que roza lo imposible. Hay precedentes como "Goldfever", del alemán Ludger Beerbaum, que sigue vivo con 33 años.

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